{"id":1490,"date":"2016-01-21T16:57:21","date_gmt":"2016-01-21T16:57:21","guid":{"rendered":"http:\/\/fragmentsliminaires.net\/?p=1490"},"modified":"2024-08-08T13:21:22","modified_gmt":"2024-08-08T12:21:22","slug":"estefania-penafiel-loaiza-politique-et-poetique-de-la-disparition","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/2016\/01\/21\/estefania-penafiel-loaiza-politique-et-poetique-de-la-disparition\/","title":{"rendered":"Estefan\u00eda Pe\u00f1afiel Loaiza : pol\u00edtica y po\u00e9tica de la desaparici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h3>\u00a0Marc Lenot<\/h3>\n<hr \/>\n<h5 style=\"text-align: justify; padding-left: 210px;\"><span style=\"color: #808080;\">Articulo publicado en la monograf\u00eda <em>fragments liminaires : Estefan\u00eda Pe\u00f1afiel Loaiza<\/em> (Les Presses du r\u00e9el, 2015), reproducido con el permiso del autor. El libro puede ser adquirido en la casa de edici\u00f3n <a href=\"http:\/\/www.lespressesdureel.com\/EN\/ouvrage.php?id=3927&amp;menu=1\">aqu\u00ed.<\/a><br \/>\n<\/span><\/h5>\n<hr \/>\n<p>Escribo este texto en una casa en la que vivo desde hace poco, a la que me voy acostumbrando lentamente, y en la que mi \u201cpieza para escribir\u201d es una suerte de antro, una gruta cavada en la colina adyacente, un lugar desde el cual mi visi\u00f3n del soleado mundo exterior se parece en algo a la de un hombre escondido, al acecho \u2013no la de un rastreador, sino la de un vigilante. Y, me digo, es un punto de vista bastante similar al que pudiera tener un espectador de la obra <em>un aire de bienvenida<\/em>, la \u00faltima serie que la artista culmin\u00f3 durante su residencia en el Centro Fotogr\u00e1fico de \u00cele-de-France en Pontault-Combault, con la cual abre la exposici\u00f3n <em>fragments luminaires <\/em>(\u201c<em>fragmentos liminares\u201d)<\/em>, inaugurada en el mismo centro en la primavera de 2015. La mayor\u00eda de las im\u00e1genes de esta serie parecen efectivamente haber sido tomadas desde un hueco, desde el fondo de una cueva. \u00c9stas est\u00e1n parcial o enteramente rodeadas de negro, y la imagen visible del mundo pareciera enmarcada por esta no-imagen sombr\u00eda. Lo propiamente visible, bosque, campo o pradera, parece de hecho incierto, borroso, agitado, atravesado por formas indecisas, no identificables, casi vibrantes, al punto que, la primera vez que vi una imagen de esta serie, pens\u00e9 que se trataba de un v\u00eddeo por la perturbaci\u00f3n que me provocaba esa vibraci\u00f3n \u00f3ptica. Para realizar esas im\u00e1genes, la artista ha capturado en el internet un conjunto de v\u00eddeos puestos en l\u00ednea (en su mayor parte) por las milicias de \u201cvigilantes<em>\u201d <\/em>norteamericanos que esconden c\u00e1maras autom\u00e1ticas en la frontera con M\u00e9xico para identificar a los inmigrantes clandestinos que atraviesan fugitivamente ese <em>no man\u2019s land<\/em>, para llegar a lo que ellos imaginan ser la Tierra prometida<sup>1<\/sup>. La artista borra luego la silueta de los migrantes, de la cual s\u00f3lo deja subsistir una traza fugaz, la sombra apenas visible de un espectro humano, la vacilaci\u00f3n de un ser\/fantasma flotando entre dos mundos, entre dos vidas: lo visible, \u00bfes realmente visto? Lo que all\u00ed se muestra, \u00bfes en verdad real? Estas imagines est\u00e1n lejos de ser neutrales: ellas procuran un refugio a los clandestinos, los sustraen de la mano de la justicia, marcan una toma de posici\u00f3n, un discurso, un lugar y una historia. Como en todo el trabajo de la artista, de lo que se trata aqu\u00ed es de visibilidad y de ausencia, de historia y de memoria, de desplazamiento y de territorio.<\/p>\n<p>Estefan\u00eda Pe\u00f1afiel Loaiza naci\u00f3 en Ecuador y vive en Francia desde hace trece a\u00f1os. Ella pertenece a esos dos pa\u00edses, el uno perif\u00e9rico, durante mucho tiempo colonizado e idealizado, mestizo y altivo; y el otro central, orgulloso y nost\u00e1lgico, cartesiano y dominador. Al acecho del mundo, la artista navega incesantemente entre esos dos lugares, f\u00edsicamente, mentalmente, on\u00edricamente, po\u00e9ticamente, art\u00edsticamente. Su trabajo, al que he seguido desde que culmin\u00f3 sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Par\u00eds, en 2006, toma formas diversas, incluyendo fotograf\u00eda y v\u00eddeo, performances e instalaciones, pero haciendo siempre prueba de una gran coherencia, de una unidad profunda: se puede f\u00e1cilmente ver cada una de sus obras como el fragmento de una gran obra que se est\u00e1 haciendo continuamente, complet\u00e1ndose y afin\u00e1ndose cada vez. Hemos pensado conjuntamente este libro y la exposici\u00f3n que lo acompa\u00f1a, no como una retrospectiva precipitada del trabajo de esta joven artista, sino como un conjunto de <em>fragmentos liminares<\/em>, en el umbral de sus promesas futuras.<\/p>\n<p>La sustracci\u00f3n, la protecci\u00f3n mediante la invisibilidad que estas imagines ofrecen a los migrantes clandestinos, se hallan tambi\u00e9n en las figuras de los an\u00f3nimos, los sin-grado, los sin-nombre, los sin-papeles que aparecen en las fotograf\u00edas de los diarios como puros elementos de la escenograf\u00eda, globalmente indiferenciados e individualmente insignificantes, al haber sido despojados de cualquier singularidad, de los cuales la artista borra la imagen d\u00eda tras d\u00eda, sustray\u00e9ndola de la historia official (<em>sin t\u00edtulo (figurantes)<\/em>En el lugar que el figurante ocupaba sobre la hoja de peri\u00f3dico, s\u00f3lo subsiste una sombra blanca, mientras que los desechos y residuos del borrador devienen los portadores de los vestigios de la imagen, que la artista preserva en peque\u00f1as botellitas que fungen como relicarios, como memorials del figurante desconocido, recept\u00e1culos cuidadosamente alineados como en un columbario, en el que la individualidad de cada uno \u2013numerada a falta de poder nombrarse\u2013 se convierte en un objeto de memoria. De pronto, el figurante figura, recobra una singularidad y una significancia, deja de ser un actor an\u00f3nimo para volverse una figuraci\u00f3n po\u00e9tica y metaf\u00f3rica del pueblo<sup>2<\/sup>. Esas ocultaciones, estos escamoteos, son construcciones de lo invisible, dibujos de la ausencia, como lo es tambi\u00e9n ese gran muro completamente blanco, frente al cual, la primera vez que lo vi, no vi nada (<em>espejismo(s) 2. l\u00ednea imaginaria (ecuador)<\/em>): cuando uno viene de un pa\u00eds que lleva el nombre de un concepto, existente pero sin realidad tangible, \u00bfc\u00f3mo hacer visible lo invisible, c\u00f3mo invitar al espectador a penetrar en esa trampa de la percepci\u00f3n, en ese espacio estrecho, inframin\u00fasculo<sup>3<\/sup>, a medio camino entre imaginario e imagen, entre latente y manifiesto? Es s\u00f3lo una larga huella de una goma de borrar blanca sobre un muro blanco, pero \u00e9sta es suficiente para hacer surgir signos all\u00ed donde no los esper\u00e1bamos, para construir una imposibilidad de ver que cuestiona el estatuto mismo de la imagen. \u201cAcordarse para olvidar, borrar para recordar\u201d<sup>4<\/sup>. Ya al comienzo de su carrera art\u00edstica, hace unos quince a\u00f1os, Estefan\u00eda Pe\u00f1afiel Loaiza encerraba objetos en cera para retirarlos del mundo, para disimularlos de la mirada y reducirlos al estado de recuerdo, de concepto, por no decir de un \u201cruido secreto\u201d<sup>5 <\/sup>(<em>colecci\u00f3n de secretos <\/em>[fig. 1]).<\/p>\n<div id=\"attachment_1491\" style=\"width: 304px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1491\" class=\"wp-image-1491\" src=\"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/collection-secrets.jpg\" alt=\"Dossier 2007 + reciente.indd\" width=\"294\" height=\"193\" data-id=\"1491\" \/><p id=\"caption-attachment-1491\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">fig.1 : colecci\u00f3n de secretos<\/span><\/p><\/div>\n<p>Ese trabajo de desaparici\u00f3n y de resurgimiento se manifiesta tambi\u00e9n en la supresi\u00f3n del Verbo, en la supresi\u00f3n programada de la palabra o, m\u00e1s bien, en su desplazamiento hacia otro lugar. As\u00ed lo hace con el texto sagrado de su pa\u00eds, la Constituci\u00f3n, o mejor dicho, con las dieciocho constituciones que ha conocido el Ecuador desde 1830 hasta 1998 \u2013incesantes tentativas por definirse que ella lee en p\u00fablico, pero al rev\u00e9s, como en una <em>cuenta regresiva<\/em><sup>6<\/sup>\u2013, creando as\u00ed un espacio oral de lo mas extra\u00f1o, a la vez incomprensible y familiar, entre la majestad republicana y la diversi\u00f3n popular. Como tambi\u00e9n lo hace con un libro esencial y revelador para sus compatriotas: <em>Ecuador <\/em>de henri Michaux, el relato de un viaje inici\u00e1tico que el joven autor de 30 a\u00f1os realiz\u00f3 por los Andes en 1928, en el que la artista ha hallado la materia prima de varias de sus obras, y del cual hace desaparecer la huella, borr\u00e1ndolo al paso de un bol\u00edgrafo m\u00e1gico (<em>prefacio a una cartograf\u00eda de un<\/em> <em>pa\u00eds imaginado) <\/em>Para el lector\/espectador que, desorientado, intent en vano atrapar el texto, de captarlo en vivo, esta des-escritura constituye un espect\u00e1culo punzante, casi insoportable por la frustraci\u00f3n de no poder leer, de confrontarse al desvanecimiento de las palabras, de verse obligado por este deslizamiento del sentido a ir m\u00e1s all\u00e1 de lo visible. Inversamente, otro v\u00eddeo nos muestra los dedos de la artista que, manchados de tinta, recorren una p\u00e1gina de ese mismo libro, la acarician, la untan, se imprimen en ella para hacer reaparecer las palabras faltantes (<em>cartograf\u00edas 1. la crisis de la dimensi\u00f3n<\/em>). En otra obra, lo que se torna inestable e invisible es un poema, <em>Chambre d\u2019h\u00f4tel<\/em>, que la artista ha transcrito con carb\u00f3n y p\u00f3lvora no fijados sobre el papel, y que un mal viento dispersar\u00e1 quiz\u00e1s, como hace 65 a\u00f1os fue dispersado el pueblo del autor del texto, el poeta palestino Mahmoud Darwish \u2013a menos que, alg\u00fan d\u00eda, todo estalle por la conjunci\u00f3n de la p\u00f3lvora con una llama (<em>d\u00e9claration de flamme <\/em>[p. 84-85]). o bien, en otro trabajo, unas placas de vidrio ennegrecidas con holl\u00edn ocultan las p\u00e1ginas de distintos libros, no dejando traslucir m\u00e1s que unas pocas frases enigm\u00e1ticas, cuyo sentido, a la vez presente y ausente, nos cuesta reconstituir (<em>sous rature<\/em><sup>7<\/sup> ).<\/p>\n<p>Esta dial\u00e9ctica de la desaparici\u00f3n, o en todo caso de su posibilidad, podemos encontrarla a lo largo de toda su obra. Palabras inscritas sobre vidrios o espejos, con plantillas y con la sola huella de sus dermatoglifos, que no se pueden ver sino bajo una cierta luz, entrecerrando los ojos o revel\u00e1ndolas con el propio aliento, y que cuentan la historia secreta de los lugares (<em>espejismo(s) 3. Armenia<\/em>) o del mundo (<em>epifan\u00eda<\/em>). Im\u00e1genes proyectadas sobre pantallas phosphorescents, en cuya superficie subsisten por unos breves instantes cual fantasmas de una realidad oculta, dejada de lado, olvidada (<em>no vacancy<\/em>); <em>las ciudades<\/em> <em>invisibles 3. la chispa (Vincennes 2008)<\/em>). Una imagen expuesta bajo una luz tan intensa que acaba por tornarla invisible (<em>fiat lux)<\/em>, y que no es otra que una de las fotograf\u00edas tomadas por un <em>Sonderkommando <\/em>de Birkenau, \u00fanica huella fotogr\u00e1fica de la realidad de los campos de exterminio, imagen insoportable a la que algunos hubiesen querido negar incluso el derecho a existir.<sup>8<\/sup> Im\u00e1genes de inmuebles incendiados expuestas bajo una luz roja que impide distinguir el m\u00ednimo detalle, que remiten a los disturbios acaecidos en 2005 en los guetos del suburbio parisino, y que contin\u00faan hasta nuestros d\u00edas (<em>cherchant une<\/em> <em>lumi\u00e8re garde une fum\u00e9e<\/em>). Una y otra vez, de lo que se trata es del olvido y de la memoria, del rechazo a mirar y de la historia reprimida, de visions imposibles y de luchas de persistencia memorial: ante la desaparici\u00f3n de la historia, \u00bfqu\u00e9 podemos hacer para revelarla como imagen y como verdad? Su obra m\u00e1s impactante en ese registro es, sin duda, <em>angelus novus<\/em>, una instalaci\u00f3n en la cual una mano escribe y borra incansablemente, sobre unas hojas de papel suspendidas con alfileres de un muro en la penumbra, las variants de una misma frase: \u201cla historia se repite, la historia se repite, las historias se repiten, las historias se repiten\u201d: el \u00e1ngel de Klee y de Benjamin<sup>9<\/sup>, el \u00e1ngel de la historia volteado hacia la cat\u00e1strofe pasada e impulsado titubeante hacia el futuro, preside, aqu\u00ed, la confusi\u00f3n entre la historia y la historia, y su combinaci\u00f3n repetitiva. Y es que el trabajo de Estefan\u00eda Pe\u00f1afiel Loaiza est\u00e1 fuertemente anclado en la historia, y, dicho sea de paso, en la pol\u00edtica. En \u00e9l hallamos el reflejo de nuestro mundo, del genocidio armenio hasta el de los jud\u00edos, desde la conquista de Am\u00e9rica (<em>una cierta idea del para\u00edso 1. este oro comemos (seg\u00fan Guam\u00e1n Poma de Ayala)<\/em> hasta la guerra de Argelia (<em>de una mirada la otra (hasta ma\u00f1ana Rebeca, espero<\/em> <em>que t\u00fa no vas olvidar)<\/em>), pasando por la Comuna de Par\u00eds (<em>las ciudades<\/em> <em>invisibles 1. la espera (Par\u00eds 1871)<\/em>) y de nuestra sociedad globalizada del <em>apartheid <\/em>social y la represi\u00f3n generalizada, hasta las revueltas de todo tipo (<em>viento del Este<\/em>), de los an\u00f3nimos del Norte hasta los clandestinos del Sur. Todo ello, evidentemente, sin caer jam\u00e1s en una transcripci\u00f3n literal panfletaria sino, por el contrario, mediante una evocaci\u00f3n que yo calificar\u00eda de po\u00e9tica, por su capacidad de comunicar en otro plano lo que el lenguaje racional no sabr\u00eda expresar.<\/p>\n<div id=\"attachment_1495\" style=\"width: 297px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/fragmentsliminaires.net\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Fiche-Priere-Inserer-3-copia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1495\" class=\"wp-image-1495\" src=\"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Fiche-Priere-Inserer-3-copia.jpg\" alt=\"Fiche Priere Inserer 3 copia\" width=\"287\" height=\"191\" data-id=\"1495\" srcset=\"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Fiche-Priere-Inserer-3-copia.jpg 4272w, https:\/\/fragmentsliminaires.net\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Fiche-Priere-Inserer-3-copia-300x200.jpg 300w, https:\/\/fragmentsliminaires.net\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Fiche-Priere-Inserer-3-copia-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 287px) 100vw, 287px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1495\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">fig.2 prier d&#8217;ins\u00e8rer<\/span><\/p><\/div>\n<p>Confrontado a esta historia en jirones, el trabajo de Estefan\u00eda Pe\u00f1afiel Loaiza no habla de destrucci\u00f3n, sino m\u00e1s bien de desplazamiento, de trasferencias hacia un nuevo territorio en donde el vestigio de la imagen deconstruida podr\u00eda subsistir de otra forma: los residuos del borrado de los figurantes son conservados en unas urnas memoriales; el esp\u00edritu de los lugares subsiste en unas inscripciones fugaces sobre vidrios u hojas de \u00e1rboles; el sonido se conserva transcrito en un sonagrama grabado sobre libros recubiertos de cera (<em>sismograf\u00edas 3. entrenervios<\/em>); la base de una antigua guillotina, que subsiste a\u00fan en una calle de Par\u00eds sin que nadie lo sepa, es preservada por un molde que, poco a poco, se disgrega y se disuelve (<em>presente, imperfecto<\/em>). De la misma manera, el texto de un humilde cronista de la historia local de un pueblo occitano se encuentra transcrito en los muros de una casa solariega local (<em>el fin de la mina (seg\u00fan Ren\u00e9 Gayraud)<\/em>), y un relato argentino de Eduardo Galeano se traduce del espa\u00f1ol al ingles y luego del ingl\u00e9s al hindi, para ser finalmente reinterpretado por artesanos hind\u00faes como una historieta gr\u00e1fica tradicional (<em>las palabras andantes (fumure)<\/em>). Al hilo de estos desplazamientos, la historia, la historia se conserva y se traspone. Durante una exposici\u00f3n precedente, que tuvo lugar en un centro de arte (el Cr\u00e9dac) situado en una antigua manufactura de Ivry-sur-Seine, la artista capt\u00f3 las huellas de la \u201cpiel\u201d del suelo de la f\u00e1brica. Estas \u201cpieles\u201d constitu\u00edan un palimpsesto de dos caras: transici\u00f3n entre dos temporalidades, vestigio de la actividad pasada del lugar y signos de su vida presente (<em>el espacio epis\u00f3dico<\/em>). Creando, como de costumbre, obras relacionadas al lugar donde son presentadas, la artista dibuja una nueva cartograf\u00eda del mundo en la que se relacionan lugares cargados de sentido: sus obras est\u00e1n pr\u00e1cticamente siempre inscritas en un lugar preciso, tal geograf\u00eda, tal territorio, tal pa\u00eds, tal pueblo, y por supuesto, tambi\u00e9n en las l\u00edneas, en el horizonte, en el ecuador\u2026En ciertas ocasiones, el lugar juega un rol a\u00fan m\u00e1s ostensible, como sucede, por ejemplo, con el Centro de Retenci\u00f3n Administrativa de Vincennes, lugar de exclusi\u00f3n que nunca ha sido mostrado, en el que los extranjeros en \u201csituaci\u00f3n irregular\u201d, como se suele decir, son detenidos antes de su expulsi\u00f3n, contra lo cual, a veces, se rebelan destruyendo la prisi\u00f3n con fuego; y es entonces que las im\u00e1genes fantasmas de Estefan\u00eda Pe\u00f1afiel Loaiza subsisten fugazmente sobre una pantalla fosforescente, como manteniendo viva, por unos breves instantes, esa esperanza que va a desaparecer ineluctablemente (<em>las ciudades invisibles 3. La<\/em> <em>chispa (Vincennes 2008)<\/em>). Es tambi\u00e9n el caso de otra <em>heterotop\u00eda<\/em><sup>10<\/sup>, un antiguo fuerte militar construido en las alturas de una monta\u00f1a que domina la ciudad de Grenoble, un lugar de defensa y de control concebido para <em>vigilar y castigar<\/em><sup>11<\/sup>: la artista realiz\u00f3 all\u00ed una instalaci\u00f3n v\u00eddeo en la que el texto de Foucault, transcrito en braille, es \u201cle\u00eddo\u201d silenciosamente por los dedos de un ciego; el sonido de sus dedos rozando el papel y de su respiraci\u00f3n subrayan una tensi\u00f3n renovada entre la necesidad y la imposibilidad de ver (<em>no hay all\u00ed lugar alguno que no te mire<\/em>). o como en esa exposici\u00f3n de la artista al otro lado del Atl\u00e1ntico, compuesta de obras de peso ligero pero densas en conceptos, cuyo contenido cab\u00eda en una maleta (<em>en valija<\/em>, Cuenca, 2013). o tambi\u00e9n cuando, con ocasi\u00f3n de la muestra colectiva \u201cLe Monde Physique\u201d organizada por La Galerie de Noisy-le- Sec, en 2011, la artista disemin\u00f3 entre los libros de la mediateca de la ciudad una serie de <em>pri\u00e8res d\u2019ins\u00e9rer<\/em><sup>12<\/sup>[fig. 2], microfichas en cartulina con citaciones sobre el viaje y el desplazamiento, que un lector cualquiera descubrir\u00e1 alg\u00fan d\u00eda para su sorpresa y colocar\u00e1 a su vez dentro de otro volumen, o bien, que se quedar\u00e1n para siempre al interior de un libro olvidado por todos.<\/p>\n<p>Trabajando sin ostentaciones y con medios deliberadamente modestos, la artista consigue desplazar incesantemente los puntos de vista, desmontar las representaciones convencionales, asombrar y hace bascular la raz\u00f3n y las miradas, desestabilizar la relaci\u00f3n que el espectador cree tener con las im\u00e1genes; la sobriedad de sus medios s\u00f3lo refuerza la contundencia de su contenido. M\u00e1s que mostrar im\u00e1genes, la artista revela signos, cuestiona las representaciones, interroga las memorias, hace remontar los sedimentos de la historia, edifica lo que podr\u00edamos llamar una fenomenolog\u00eda de lo visible. De todo ello, mi visi\u00f3n sale transformada, sacudida, patas arriba: lo visible se me aparece, pero lo real se me torna invisible, inaprensible. \u00bfAcaso no me encuentro, justamente, al interior de una caverna, con mi mirada clavada en las sombras-espejismos?<\/p>\n<p>Lisboa,\u00a0 3 de abril 2015<\/p>\n<p>______________________________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">Marc Lenot (Saint-\u00c9tienne, 1948): luego de cursar sus estudios en la Escuela Polit\u00e9cnica del Massachusetts Institute of Technology, trabaj\u00f3 como economista y como consultor en estrategias de contrataci\u00f3n, antes de convertirse en cr\u00edtico de arte a partir de 2005. Desde hace diez a\u00f1os es el autor del blog de referencia sobre arte contempor\u00e1neo Lunettes Rouges publicado por el peri\u00f3dico Le Monde (<a href=\"http:\/\/lunettesrouges.blog. lemonde.fr\/\">http:\/\/lunettesrouges.blog. lemonde.fr\/<\/a>). En 2009, Lenot obtuvo un Master en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales con una tesis sobre el fot\u00f3grafo checoslovaco Miroslav Tichy\u0301, y termina actualmente la redacci\u00f3n de una tesis doctoral consagrada a la fotograf\u00eda experimental contempor\u00e1nea bajo la direcci\u00f3n de Michel Poivert, en la Universidad Paris 1 &#8211; Panth\u00e9on-Sorbonne. Lenot fue el primer miembro \u201cno-papel\u201d de la AICA en Francia. En marzo de 2014, su presentaci\u00f3n oral del trabajo de Estefan\u00eda Pe\u00f1afiel Loaiza (sobre quien empez\u00f3 a escribir desde junio de 2007) le vali\u00f3 el premio AICA Francia, otorgado por un jurado internacional en el marco de una competici\u00f3n en la que participaron otros nueve cr\u00edticos de arte franceses.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<hr \/>\n<h5>NOTAS :<\/h5>\n<ol>\n<li>\n<h5>otros v\u00eddeos de la serie provienen de la frontera entre Israel y Palestina.<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>Ver sobre ese tema Georges Didi-huberman, Peuples expos\u00e9s, peuples figurants, Paris, Minuit,2012.<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>El autor emplea el concepto de inframince, acu\u00f1ado por Marcel Duchamp, y que ha sido traducido tambi\u00e9n como infraleve. (N. del T.)<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>\u201cSe souvenir pour oublier, gommer pour retracer\u201d. T\u00edtulo del art\u00edculo de Sophie Rosemont en la revista Mouvement (junio 2008) sobre la exposici\u00f3n de Estefan\u00eda Pe\u00f1afiel Loaiza en la galer\u00eda Paul Fr\u00e8ches.<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>Haciendo referencia a la obra \u00ab \u00c0 bruit secret \u00bb de Marcel Duchamp. (N. del T.)<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>El proyecto se puede consultar en l\u00ednea en la p\u00e1gina www.cuenta-regresiva.art<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>El t\u00edtulo sous-rature evoca, evidentemente, el concepto de heidegger retomado por Derrida, relativo a la imposibilidad de alcanzar una definici\u00f3n sin pasar por esa dualidad ambigua del presente-ausente.<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>Ver la pol\u00e9mica entre Georges Didi-huberman y los amigos de Claude Lanzmann en G. Didihuberman, Images malgr\u00e9 tout, Paris, Minuit, 2004<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>Walter Benjamin, Th\u00e8ses sur la Philosophie de l\u2019Histoire, Paris, Deno\u00ebl, 1971.<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>\u00a0Michel Foucault, Les h\u00e9t\u00e9rotopies \u2013 Le Corps utopique, Paris, Lignes, 2009 [1967] \/ El cuerpo ut\u00f3pico. Heterotop\u00edas, Buenos Aires, Nueva Visi\u00f3n, 2010 (trad. de V\u00edctor Goldstein).<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>Michel Foucault, Surveiller et Punir, Paris, Gallimard, 1975 \/ Vigilar y castigar: nacimiento de la prisi\u00f3n, Buenos Aires, Siglo XXI Editores Argentina, 2002 [1976] (trad. de Aurelio Garz\u00f3n del Camino).<\/h5>\n<\/li>\n<li>\n<h5>Un \u00ab pri\u00e8re d\u2019ins\u00e9rer \u00bb (fe de erratas) es un cart\u00f3n que los editores introducen o difunden con el fin de aportar informaciones o correcciones complementarias posteriores a la publicaci\u00f3n<\/h5>\n<h5>de un libro. (N. del T.)<\/h5>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>______________________________________________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<h5><span style=\"color: #999999;\">Traduit du espagnol par Carolina Ariza, avec la collaboration d&#8217;Alexis Moreano et de Tereza Nu\u00f1ez<\/span><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Marc Lenot Articulo publicado en la monograf\u00eda fragments liminaires : Estefan\u00eda Pe\u00f1afiel Loaiza (Les Presses du r\u00e9el, 2015), reproducido con el permiso del autor. El libro puede ser adquirido en la casa de edici\u00f3n aqu\u00ed. Escribo este texto en una casa en la que vivo desde hace poco, a la que me voy acostumbrando lentamente, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1495,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,15],"tags":[],"class_list":["post-1490","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articles","category-textes-critiques"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"es","enabled_languages":["fr","es","en"],"languages":{"fr":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1490"}],"version-history":[{"count":63,"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1490\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5709,"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1490\/revisions\/5709"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1495"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fragmentsliminaires.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}